Guía para parejas que odian posar
Como fotógrafo de bodas en San Sebastián, y después de años acompañando a parejas muy diferentes, he aprendido que muchas de ellas comparten un miedo común: posar. Y no me sorprende. Posar puede sonar artificial, incómodo o incluso intimidante, sobre todo cuando no estás acostumbrado a estar delante de una cámara. Por eso, cada vez que una pareja me dice “Jon, es que no sabemos posar”, sonrío. No porque lo tome a la ligera, sino porque sé que no hace falta que sepan hacerlo.
Mi enfoque no se basa en posturas rígidas ni en instrucciones complicadas. Se basa en leer el momento, entender vuestra energía como pareja y dejar que las cosas fluyan de forma natural. Porque las fotos más bonitas no surgen de una pose perfecta, sino de un gesto real, una mirada compartida o una risa espontánea que aparece cuando os olvidáis por un instante de la cámara.
La clave está en crear un ambiente en el que os sintáis cómodos, acompañados y libres de ser vosotros mismos. En el País Vasco, la luz y los espacios cambian constantemente, y yo me adapto a ellos —y a vosotros— para que cada imagen nazca desde la autenticidad. A veces basta con una caminata tranquila por un sendero, un abrazo al borde del mar o un momento de silencio antes de que os miréis. No se trata de posar: se trata de vivir el momento, y yo estaré ahí para capturarlo.
También es importante entender que no todas las localizaciones funcionan igual para todas las parejas. Hay personas que se abren más en espacios íntimos, otras se sienten más libres en la naturaleza, otras prefieren moverse. Por eso os acompaño antes y durante la sesión para elegir juntos el lugar y el tipo de dinámica que mejor encaje con vosotros. Mi misión es que os sintáis cómodos desde el primer minuto, sin presiones ni expectativas forzadas.
Incluso en los momentos más estructurados del día, como los preparativos o las fotos de familia, mi trabajo consiste en orientar con suavidad, buscando siempre la luz adecuada y el ángulo que os favorece sin que tengáis que preocuparos por nada. Si algo he aprendido, es que las mejores fotografías nacen cuando la pareja confía, respira y se permite disfrutar.
En esta guía compartiré ideas, consejos y ejemplos reales pensados para todas esas parejas que odian posar, pero que quieren recuerdos naturales y honestos de su boda. Hablaremos de cómo relajaros delante de la cámara, cómo elegir el mejor momento y lugar para vuestra sesión, y cómo dejar que la luz, el entorno y vuestra propia energía hagan el resto.
Mi objetivo es que descubráis que no tenéis que posar para tener unas fotos increíbles. Solo necesitáis ser vosotros mismos. Yo me encargo del resto.